Mis Novelas.

Mis Novelas.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Tentación./ 7º Capítulo






Capítulo Siete.







-La ringrazio molto, James, ma continuo a pensare la stessa cosa.- “Muchas gracias, James, pero sigo pensando lo mismo”- Aro'll presto –“Iré a ver a Aro ahora mismo”. Di la vuelta y me metí en un pasadizo para llegar a la sala de los Vulturis. James me seguía y cuando llegamos a la puerta, me encontré de bruces con Félix.-
-Buon pomeriggio, Felix-“Buenas tardes, Félix” aunque tenía ganas de estampar contra una pared a todos los que estaban allí, incluido James, el primero además, nunca había que olvidar los modales.-
-Buon pomeriggio, cara Elisabetta. Ti porta qui?- “Buenas tardes, querida Elisabeth, que te trae por aquí?” por lo que se ve, Félix tampoco había perdido sus buenos modales.
-Ho capito che egli ha inviato Aro- “Tengo entendido que Aro mandó llamarme”.- Venuto a vedere che voleva- “Venía a ver que deseaba”.
-Vero. –“Es cierto”- Mi segua, se si fa un favore- “Seguidme si hacéis el favor.”-
-Volentieri. Grazie mille, Felix –“Con mucho gusto. Muchas gracias, Félix” como podéis ver, los vampiros podemos llegar a ser muy hipócritas. Seguimos a Félix hasta la gran y muy bien ornamentada puerta de la sala de los Vulturis. Félix abrió la puerta y nos indicó que esperáramos.-
-Maestro, Elisabetta Cullen è arrivato e il figlio James - “Amo, ha llegado Elisabeth Cullen y su hijo James”. Aro se levantó sonriente.-
-Passaggio. Grazie mille Felix- “Que pasen. Muchas gracias Félix”. Pasamos y Aro vino a abrazarme sin llegar a tocarme ni un poco de piel.- Oh, cara Elisabetta, vedo che hai il mio messaggio- “Oh, querida Elisabeth, veo que has recibido mi mensaje.”- La ringrazio molto per essere venuti- “Muchas gracias por venir”- Spero di non averti disturbato, o hanno interrotto le tue attività interessanti- “Espero no haberte molestado ni haber interrumpido ninguna de tus interesantes actividades”. Ya claro.-
-Certo che no, Aro. Solo andata a fare una passeggiata nel bosco- “Claro que no, Aro. Solo iba a dar un paseo por el bosque.” - Sempre un piacere venire a visitare- “Siempre es un placer venir a visitarte” todo esto lo dije muy, muy sonriente.-
-Cara Elisabetta, sei molto lusinghieri- “Querida Elisabeth, eres muy aduladora” su sonrisa se ensancho tanto que parecía que se le iba a romper la cara.- Ti vedo avvicinarsi mio figlio. Questo significa che si è finalmente scoperto che ti amo? –“Veo que vienes junto a mi hijo. ¿Significa esto que por fin has descubierto que lo amas?”-
-Oh, no Aro. Era lui che mi ha mandato il messaggio. Le cose restano le stesse.- “Oh, no Aro. Él fue quien me envió tu mensaje. Las cosas siguen igual.” Nuestras sonrisas se hicieron más pequeñas a la vez.-
-Potrei sapere che hai fatto oggi a scuola?- “¿me permitirías saber que has hecho hoy en el instituto?” eso en el lenguaje de los vulturis significaba: o me lo dejas saber por las buenas, o lo sabré de todas formas.
-Naturalmente, Aro. Anche se ho notato, non è stato nulla di interessante, come sempre.- “por supuesto, Aro. Aunque ya te aviso, no ha sido nada interesante, como siempre.”
-La tua vita è sempre interessante, mia cara Elisabetta. Tu lasciami tenere la tua mano?- “tu vida siempre es interesante, mi querida Elisabeth. ¿Me permites tu mano?”.

Le di mi mano y el la cogió entre las suyas. El don de Aro era leer los pensamientos pero solo a través del tacto. Aunque podría saber todos los pensamientos que ha tenido esa persona durante su vida.
Empecé a ver lo que él veía, buceaba en mi mente buscando algo que le interesaba, y lo encontró. Se paró en mis pensamientos de Edward.
Yo me tensé y su sonrisa se hizo un poco más ancha. Pudo ver lo que sentí al oler por primera vez la sangre de Edward y sonrió más. Por fin, me soltó.

- Il tuo cantante- dijo con un suspiro. Llamaban así a los humanos que su sangre nos volvía locos, como me pasaba a mí con Edward. Los llamaba cantantes porque su sangre cantaba para nosotros.-
-Volete qualcosa di più, Aro?- “ ¿Deseas algo más, Aro?”
-No, la ringrazio molto per tutto, Elisabetta. Si può andaré- “No, muchas gracias por todo, Elizabeth. Puedes irte”






A pelotero, pelopelotero... (8) que, elisabeth, haciendole la pelota a la realeza? ¬¬

Bueno, espero que éste os haya gustado, y si no, pues lo siento. u.u'

Italianoooo!!

domingo, 25 de septiembre de 2011

Tentación./ 6º Capítulo







Capítulo Seis. 




-Pero yo sí que quiero hablar contigo. –No le contesté.- Elisabeth, voy a entrar.
-Si quieres perder la cabeza…- Aún con mi amenaza, entró y sentó a mi lado.-
-Sabes muy bien que es él. Porque te empeñas en no ser feliz?
-Alice, por última vez, EDWARD MASEN NO ES MI ALMA GEMELA
-Sabes igual que yo que sí lo es. Tienes un brillo especial en los ojos
-Será que el puma se había tragado purpurina- Las comisuras de los labios de Alice se alzaron un poco en respuesta. Sabía que no me iba a dejar en paz.-
-Elisabeth, no…-

En ese momento le vino una visión y me estremecí. Yo… con la boca ensangrentada, los colmillos extendidos y los ojos… de rojo muy carmesí con… Edward desangrado, pálido… muerto a mi lado.

-Alice, para.- empecé a inspirar y expirar agitadamente.- Alice, por favor! –

La visión en ese momento cambió. Aparecí yo, normal, corriendo por el bosque, y Edward pálido –bueno, un poco más pálido que como era humano- con los ojos dorados corriendo a mi lado. La visión despareció.

-La última es la más probable dado tu anormal autocontrol.   
-No lo convertiré. –Dije entre dientes.- No lo condenaré.
-pero Elisabeth…- gruñí.- es el destino
-El futuro no está escrito en piedra. Puede cambiar.
-Sabes que algún día pasará.
-No, si me aparto de él.
-No puedes apartarte de tu alma gemela.
-NO ES MI ALMA GEMELA! –Alice puso los ojos en blanco y se fue dejándome por fin sola.

Salté por el ventanal de mi cuarto para que nadie más me diera otro sermón. Iba a salir corriendo por el bosque, pero alguien me interceptó.

-Buenos días, Elisabeth. Algún humano interesante en el instituto?- me preguntó james con mofa mientras esbozaba una sonrisa estúpida.

Hacía más o menos medio siglo, hubo una gran guerra entre todos los vampiros del mundo. La guerra mundial vampírica la llamaba yo. Ganaron los vulturis, la realeza vampírica, con trampas, pero ganaron. De modo que ahora todos los vampiros estábamos concentrados en un mismo sitio. Casi todos estaban subterráneos, pero gracias a que estábamos en Forks, podíamos salir cuando queríamos. James era el hijo de Aro, el líder de los Vulturis. No tenía ningún don, solamente era un buen rastreador, pero el mejor era Demetri, por eso estaba en la guardia de los Vulturis.

-Que quieres James? Ahora mismo iba a dar un paseo
-Ah, no ibas a comer conejitos?
-Soy más de pumas. Los conejos son demasiado fáciles.
-Tienes razón. Aunque sigo prefiriendo a los humanos.
-Ve al grano, James
-Aro quiere verte
-Otra vez!? Aun me llamo ayer!
-Te he dicho que quiere verte. Aunque… -se acercó a mí y empezó a hablar con voz seductora.- podría hacer que fueras más tarde si… soddisfare i miei desideri. –“satisfacieras mis deseos”.

James estaba empeñado en… como decirlo sin que sonara vulgar? Llevarme a la cama? Bueno, aun así suena vulgar.
Al aun no haber yacido con nadie, querría ser el primero. Llevaba ya unas cuantas décadas así. Por supuesto, le había entendido porque yo también sabía hablar italiano.
Los vulturis eran de Italia, de Volterra específicamente. Así que hablaba con ellos en italiano. Me gustaba el italiano. Era una lengua muy musical y se parece mucho al latín.



Perdón por la tardanza D:
Alice es encantadora ^^
Y aquí aparece James, un vampiro ninfómano, sádico y promiscuo que dará mucho que hablar, y que espero que os caiga tan mal como a mí.

Bieen!! Italianoo!! :D (no os podeis quejar, que conmigo aprendéis idiomas!) xDD


Aquí os dejo las visiones de Alice (me gusta mucho mas la segunda) :

































viernes, 16 de septiembre de 2011

Tentación/ 5º Capítulo





Capítulo Cinco.




Odiaba español, y no porque se me diera mal la asignatura, si no porque además de que la profesora no entendía casi español, yo lo sabía hablar perfectamente, con acento y todo. Cosas de tener demasiado tiempo libre.

Las dos últimas horas pasaron como toda mi existencia, con cuentagotas. Cada minuto para mí era como un día entero. Añoraba tener a alguno de mis hermanos conmigo en el instituto, pero no me serviría de nada. Los convirtieron cuando eran un año mayor que yo, así que irían en un curso superior.

Por fin, sonó el timbre que anunciaba el final de las clases. Corrí hasta mi volvo, lo encendí y me encaminé hasta mi casa. Aparqué el volvo en el garaje y subí hasta mi casa donde mi familia  me esperaba con una gran sonrisa en el rostro.


-Que os pasa a todos?- pregunté mientras veía uno por uno sus rostros sonrientes. Pensaban en blanco. Jasper los había relajado.- Jasper, para ya de relajarlos, no puedo leerles la mente.
- De eso se trata.
-Por fin Elisabeth!- gritó Alice pegando un salto y abrazándome. Me temí lo peor. Ella se había enterado?.-
-Lo… lo has visto?
-De modo que Edward eh? No está mal. Tiene unos ojos muy bonitos.
-A quien se lo has contado?
-Como podrás ver… a todos!
-Se lo has contado a alguien más que a la familia?- me inundó el pánico. Algún otro vampiro podría ir a por Edward.-
-No! Como piensas que iba a poner en peligro a mi futuro hermano?
-Tu futuro hermano, Alice? No vas a tener ningún futuro hermano.
-Pero Elisabeth, Edward no es tu alma gemela?- me preguntó Esme, mi madre a efectos prácticos, dando un paso adelante con cara de preocupación.-
-Claro que no! Se le parece, pero es imposible que sea él. Es solamente un compañero del instituto.
-Y por qué no iba a serlo?- volvió a insistir Esme
-Porque no creo que vaya a aparecer ya. Ha pasado casi un siglo.
-Elisabeth, nuestra alma gemela puede aparecer en cualquier momento. Si no míranos a mí y a Esme- dijo Carlisle acercándose a Esme y rodeándola con un brazo.-
-no es Edward. Dejadlo ya! –

Vale, si, me había pasado un poco. Ellos estaban felices por algo… en que se habían equivocado. Mi alma gemela no aparecería. Nunca.
Subí con la velocidad de vampiro a mi habitación y cerré la puerta demasiado fuerte. No la rompí, pero di un buen portazo. Puse mi CD de Debussy para intentar calmarme, pero, no entendía el porqué, no me calmaba. Me acosté en el sillón y cerré los ojos. Alguien llamo a la puerta.

-Elisabeth, por favor, déjame pasar- me rogó Alice desde fuera
-Vete, Alice. No quiero hablar con nadie.



Oh, yeah! si! Alice is back! ;D (<--si leisteis la anterior novela lo entenderéis).
Espero que os caiga tan bien Alice Cullen como Alice Hale ^^ (<--- a mi me cae incluso mejor Cullen ;D)
Elisabeth tiene cambios de humor muy bruscos y fuertes (<-- me recuerda a alguien...)
Sandra? Por que llamas a mi protagonista Eli? Con el nombre tan precioso y señorial que es Elisabeth!! Aunque llamala asi si quieres, no me enfado demasiado

Espero que os guste este capitulo!

jueves, 15 de septiembre de 2011

Tentación./ 4º Capítulo






Capítulo Cuatro.






-Ah no?
-No. Todos dicen que es muy rara. Y yo también lo pienso.
-Eso seguro que es porque no la conocen. A mí me pareció muy agradable.- Eso me derritió. Defendiendo a alguien que acaba de conocer aun poniendo en riesgo sus opciones de encajar.-
-Si tú lo dices…- Puso los ojos en blanco-
-Oye, porque no le decimos que venga a comer con nosotros?
-Estás loco!?- le gritó Jessica Stanley. Una de las personas más odiosas de todo el instituto de Forks.- Seguro que no querría venir. –remendó. la muy fina ni siquiera come lo que nosotros comemos. Se trae su termo de casita. Seguro que esta todo el año a dieta, si no, no podría tener ese físico tan espectacular.-
-Probemos- la retó Edward.

Uy, esto se estaba poniendo muy feo. Metí mi termo en la mochila, me levanté y salí del comedor. Vi por la mente de la gente en la mesa en la que estaba Edward, que él me miraba fijamente mientras salía.

Salí hacia el aparcamiento y me apoyé en el capó de mi volvo mientras miraba el cielo de Forks, casi siempre nublado, igual que hoy. Gracias a que Forks era el sitio con menos días soleados en Estados Unidos podía pasear por ahí sin parecer una señal reflectante.
Suspiré aunque no sentí nada cuando mis pulmones se llenaron de aire. Como pasaba desde hacía casi un siglo. Como pasaba desde que tenía memoria.
Seguro que le estarían hablando pestes de mí a Edward. Ahora debería volver a entrar, preguntar si me podía sentar con ellos y relacionarme como haría cualquier otra chica normal de 17 años. Pero yo no era normal, y no tenía 17 años.

Sin darme cuenta, alguien se puso a mi lado. Y era muy difícil que un vampiro no se diera cuenta cuando se acercaba alguien. Porque mis sentidos se embutían de esta forma!?

-Hola de nuevo.- dijo aquella voz que, si mi corazón latiera, hubiera hecho que intentara salirse de mi pecho. Podía sentirlo, y estaba asustada por ello.-
-Hola. Te vienes con la rarita?
-Lo has escuchado?- me pregunto muy sorprendido Edward.-
-Oh, bueno, no es difícil saber lo que piensa de mi todo el instituto
-Lo siento. Debe ser difícil para ti.
-No creas. Ya me he acostumbrado. Cosas de ser la nueva. –Sus ojos se abrieron mucho cuando dije eso y no pude evitar sonreír.-
-La… nueva?
-Vine de Alaska hace poco más de un año. Este es un pueblo muy pequeño y se conocen todos desde preescolar, así que es un poco difícil encajar. Y más cuando eres alguien introvertido.
-Conmigo no lo fuiste
-Supongo… que me sentí a gusto contigo. Creo que eres el único que no me considera rara.
-Bueno, puedo cambiar de opinión. Aunque no soy de prejuzgar a la gente.
-Es bueno saberlo. –Sonó el timbre que anunciaba la siguiente clase.-
-Vamos a clase, o piensas hacer novillos?
-Yo pienso ir. Creo que con el mote de rara me llega.- a la mayoría de los adolescentes les importaba lo que la gente pensara de ellos no?- que tienes ahora?
-Educación Física. Tú?
-Español.
-Lástima. Me hubiera gustado tenerte como pareja… en educación física
-Y yo en español.-Llegamos al bloque 3.- bueno, aquí se separan nuestros caminos. Sabrás llegar a tu clase?
-Creo que se leer un cartel que ponga gimnasio
-Mejor para ti. –sonreí y me fui hasta mi clase. Llegue por los pelos.








Este Edward cada vez me gusta más ^^. Justo al contrario que Mike Newton y Jessica Stanley. Estúpidos humanos (<-- claro, porque yo no soy humana... soy un hada (¿?) )
Espero que os guste!

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Tentación./ 3er Capítulo








Capítulo Tres.




-por lo que veo, vamos a ser compañeros de laboratorio.- dijo Edward, sonriente.
-sí. Pero no creo que te guste como compañera. Además, podría hacer bajar tu estatus social.- dije con mofa
-ya, claro.-dijo irónico- De momento, solo soy el nuevo. No creo que pueda bajar mucho más.
-bueno, a lo mejor haces amigos, y… novia. Estoy segura de que tienes unas cuantas pretendientes.- cuando dije esto, empecé a sentir un malestar en mi cuerpo. Qué demonios me estaba pasando!?-
-No creo.- no creo? Tenía ya novia?
-tienes ya novia? –me miró un poco sorprendido.- oh, lo siento, soy una verdadera cotilla.
-no, no. Estoy completamente soltero
-de donde eres? –me estaba involucrando demasiado con un chico que no conocía. Y que se parecía demasiado al que tendría que ser mi alma gemela.-
-he venido hace una semana desde Chicago
-te has mudado con tus padres?
-no exactamente. He venido a vivir con mi primo. Ellos…-
-ejem, ejem. Señorita Cullen, podría dejar atender al señor Masen? –nos interrumpió, molesto, el profesor. Podía leer el mal humor en su mente. No todos son tan inteligentes como usted. – y podría responderme a la pregunta que le he formulado hace un minuto y medio?
-el ciclo de krebs- le respondí después de haber leído la respuesta en su mente. Mierda! Pensó el educadísimo profesor.-
-bien.- me premió muy molesto. Esto es imposible! No pudo haberme escuchado!-

Intenté entrar en la mente de Edward a ver si sospechaba algo raro de mí. Lo intenté una y otra vez pero su mente estaba en blanco. Probé con las demás personas pero todo seguía igual, de modo que mi don no había dejado de funcionar… que era este tipo?





Cuando llegó la hora del almuerzo me senté en la misma mesa con mi termo mientras miraba las gotas de lluvia caer por el cristal del comedor. Daba pequeños sorbos a la sangre de puma que ya solamente se mantenía templada mientras intentaba ignorar los comentarios sobre mí e intentaba que no se vieran mis colmillos extendidos al contacto de mi garganta con la sangre.
Llevaba puestas unas lentillas negras que se me iban disolviendo poco a poco con cada pestañeo que daba, cosas de la ponzoña de vampiro, para que no se me notara el cambio de color de ojos de negro intenso a dorado.
Instantes después escuché mi nombre en la mente de Mike Newton, un tipo que iba en mi clase de biología y que quería salir conmigo pero que no se atrevía porque a veces le parecía un poco espeluznante y además bajaría su estatus social salir con la rarita.

-de modo que al nuevo le gusta la rarita eh? Pues se va a dar en la pared con las narices, porque no sale con nadie, y mucho menos estando yo por aquí…- pensaba el imbécil de Mike Newton.- oh, ella es Elisabeth Cullen –le dijo muy pagado de sí mismo a Edward.-
-eso ya lo sé- dijo Edward, impaciente.- hablé con ella en biología.
-ah, sí?- preguntó sorprendido Mike. Eso es imposible! Como pudo hablar con este y a mí ni dirigirme la palabra! Seguro que está mintiendo.- oh, bueno, pues que suerte. Porque no habla nunca con nadie





Elisabeth normalmente no suele ser tan cotilla. ·///·
Ayyy!! Edward está soltero! :D (<-- pa'mi, pa'mi, pa'mi....!!)

Muchísimas gracias por vuestros comentarios y espero que os guste ;)

martes, 13 de septiembre de 2011

Tentación./ 2º Capítulo
























Capítulo Dos.



Seguí andando hasta llegar a mi clase de Biología. Tenía la cabeza completamente llena de pensamientos, todo el mundo estaba pensando en que había llegado un chico nuevo al instituto, y que muchas pensaban que era muy atractivo.
Intenté no poner los ojos en blanco mientras llegaba a la puerta del aula y me sentaba en mi asiento. Tenía sus ventajas ser rara, incluso para los profesores. Me dejaban bastante en paz y además me sentaba sola en todas las clases.
El profesor de biología entró minutos después de que yo me sentara en mi asiento.

Instantes después de que empezara la clase, sentí abrir la puerta del aula, pero seguí mirando a mi cuaderno mientras volvía a escribir apuntes que me sabía de memoria. En realidad, se podría decir que me sabía el libro de memoria.
En cuanto la puerta se cerró, un aroma realmente delicioso entró a través de mis fosas nasales y la garganta me estalló en llamas. Me sobresalte un poco, ya que había ido a cazar hacía dos días y la sangre no era para nada mi obsesión. Al revés, muchas veces me olvidaba de ir a cazar. La sangre era solo un líquido salado y dulce a la vez que me permitía seguir en este mundo. Casi no notaba la diferencia entre la sangre animal y la humana, algo que me había ayudado muchísimo a llevar la dieta vegetariana que llevaba.

-Oh, de modo que usted es el señor Masen, bienvenido al instituto de Forks. Siéntese en ese asiento, es el único que queda libre.- le dijo el profesor al chico nuevo. Visualicé en su mente la mesa en la que estaba sentada, y un pensamiento un poco insultante: Pobre chico.-

Los pasos se iban acercando a mí, y el delicioso olor era cada vez más fuerte.
La garganta me ardía, mi boca nadaba en ponzoña, me dolían los colmillos que luchaba por retraer, y sentía como los ojos se me ponían negros. Esto no me había pasado ni siquiera siendo una neófita.
Que tenia este chico!? Escuché la silla moverse y el efluvio era cada vez más intenso. El calor de su cuerpo chocaba contra el mío. Tal vez demasiado calor para un humano. Tendría fiebre?

-Hola, me llamo Edward Masen. Y tú eres…?- Edward? Hacía décadas que no escuchaba ese nombre. Sus padres eran fans de Jane Austen? Reuní todo mi auto control, volví un poco la silla para encararlo de frente y lo mire a la cara. Esperaba que no le asustasen mis ojos.-
-hola, soy Elisabeth Cullen. Encantada…- me paré en seco en cuanto le vi. Sus ojos de un verde esmeralda me recordaron a la visión de mi alma gemela.

Todos los vampiros mientras nos convertimos tenemos una visión de nuestra alma gemela. Normalmente era un vampiro, y era el vampiro con el que pasaríamos toda nuestra eternidad. Si el vampiro moría, es decir, lo mataban, y su alma gemela seguía existiendo, se iba muriendo poco a poco por el inmenso dolor que sufría. Yo ya había perdido la esperanza de encontrar la mía, había pasado un siglo sola y casi me había resignado. Era una persona bastante solitaria e independiente, además de rara, y no solamente para los humanos, sino también para los de mi especie. No solo por mi dieta, si no por mi visión de mi alma gemela.
Mi alma gemela era un humano, igual que el chico que tenía delante. Aquella visión había sido muy rara: estábamos tumbados en la hierba de un prado que décadas después descubrí aquí, en Forks, cogidos de la mano mientras él miraba fascinado como brillaba en contacto con la luz del sol.

Los vampiros, a pesar de las leyendas, no nos quemamos con la luz solar. Brillamos, como si tuviéramos miles de diamantes incrustados en la piel. Como una señal reflectante.






o como una bola de discoteca.... Bueno! aquí está el segundo capítulo de Tentación.
Gracias a todos los que os habeis tomado la molestia de leerlo, gracias a los que me habéis comentado, y, por supuesto, GRACIAS POR NO TIRARME UN BORRADOR MENTAL A LA FRENTE! :D

Espero que os guste, y lo siento sandra si Elisabeth no es tan lugrube como en el cap. anterior. ;)

lunes, 12 de septiembre de 2011

Tentación./ 1er Capítulo





Capítulo Uno.







Hoy empezaba un nuevo día. Bueno, otro día en mi monótona existencia. Nada era nuevo. Hacía mucho tiempo que no había nada nuevo en mi existencia. Hacía más o menos un siglo que solo el calendario me decía que empezaba otro día.

Me llamo Elisabeth Cullen, y soy un vampiro.

Cogí mi mochila en la que en realidad solo llevaba una libreta y un termo con sangre caliente extraída de un puma. Les di un abrazo a mis padres y salí hacia el garaje donde me esperaban mis dos coches: un estupendo Ferrari negro y un menos cantoso pero veloz volvo. Abrí la puerta del volvo y me metí en el coche. Encendí la radio, abrí la puerta del garaje con el mando a distancia, apreté el acelerador y me encaminé hacia mi purgatorio… el instituto de Forks.

Estábamos a mitad del segundo semestre en el instituto, pero para mí era como si ya llevara toda la vida metida en este antiguo edificio de ladrillos rojos. Ahora tenía clase de biología. Un autentico aburrimiento. Más que nada, porque contaba con varias carreras universitarias, entre ellas, dos veces medicina, aunque nunca llegué a ejercerla. Era demasiado joven. Bueno, resultaba demasiado joven.
Aunque en realidad tenía 110 años, me habían convertido en vampiro a los 17, por lo que tendré eternamente 17 años. El sueño de toda mujer, pero no el mío. Me hubiera gustado envejecer, casarme, formar una familia… como toda mujer de principios del siglo XX, pero todo eso me lo arrebató un mísero chupasangres matando a mis padres y dejándome en estado de shock.
Seguramente hubiese querido dejarme seca, igual que les paso a mis progenitores, pero no le dio tiempo.

Muchos que escucharon mi historia pensaron que debía ser muy duro para mi tener el recuerdo de mis padres muertos, de toda la vida humana que había vivido… en realidad, solo tengo el recuerdo de mi antigua casa, toda calcinada, no llegue a ver a mis padres pero si a mí en estado de shock. Y todo eso gracias a la mente de mis padres vampiros, el vampiro que me convirtió, Carlisle, y su mujer, Esme.
Si, gracias a su mente, más bien a sus recuerdos. Ese es mi don, soy telépata, leo mentes. Muchos creen que es un don genial, pero la mayoría de las veces, es un autentico calvario. Nunca dejas de oír voces zumbando en tu cabeza, pero afortunadamente, con el paso de las décadas, había ido perfeccionando un escudo mental que aplaca bastante esas voces.


Salí de mi coche y me encaminé a la puerta de entrada del edificio. Ya me había acostumbrado a los pensamientos sobre mí. Me consideraban rara, muy rara. Y algunos tipos, que estaba muy buena.
No les culpo, es la impresión que damos los de mi especie a los humanos. Al fin y al cabo, para la mayoría de vampiros, nosotros somos cazadores, y ellos, presas.
Y es mucho más fácil atraer a las presas si les das una tentación difícil de resistir.







Tacháan!! Aquí está el primer cap. de Tentación y la primera novela que escribo sobre vampiro.s Que ilusión!! Espero que os guste tanto leerla como a mi escribirla y espero tener un poco más de éxito que con la anterior.
Dejadme vuestras impresiones!

PD: esta novela está escrita de un modo diferente. bueno, está BIEN escrita. Está redactada como en los libros. Espero no liaros mucho ^^

domingo, 11 de septiembre de 2011

Ceguera: Recordatorio./ Cap. Adicional V

             Edward y el Pronto.
             Especial Halloween




Abrí la puerta de casa y me asusté al escuchar música de Camela. Pero qué…? Si a Edward no le gustaba esa clase de música y a mí menos!
Comencé a buscar a mi marido pero solté un grito al encontrarme tremenda estampa en el salón: Edward limpiaba el polvo con un plumero de colores vestido de empleada del hogar sexi, que en él quedaba de todo menos eso.

BELLA: qué está pasando aquí!? Que haces disfrazado de esa manera!?
EDWARD: (con el orgullo herido) que sepas que no estoy disfrazado, este es mi verdadero yo y me siento cómodo así. Y el consultorio psicológico dice que si tu pareja no te apoya es que realmente no te quiere.
BELLA: pero Edward…
EDWARD: nada de peros, este soy yo en realidad. Y me encanta vestirme como Madonna! (sentí que la habitación me daba vueltas y de repente se apagó la luz)

Mis ojos se abrieron acompañados por una fuerte migraña. En ese momento me di cuenta de que me había desmayado. Todo esto no podía ser posible. Este no era el Edward que yo conocía…
Me levanté medio mareada y me encaminé al salón, donde veía la lámpara encendida. Al entrar, el grito se me quedó pegado en la garganta al ver al que creía que era mi esposo con una bata rosa, unas zapatillas de conejito y rulos en el pelo. Y con la revista Pronto entre las manos. En la portada se veía a la Duquesa de Alba con su pelo de coliflor y el titular “La Duquesa se casa!”

EDWARD: La sección “La botica de mi abuela, la tuya y la de Superman” dice que para los desmayos es bueno el zumo de remolacha y también el diente de león.
BELLA: dios mío, esto no puede estar pasando…
EDWARD: pareces estresada, para eso es buena la valeriana, la tila… (la cabeza comenzaba a darme vueltas otra vez)
BELLA: mi cabeza…
EDWARD: tienes migraña? Deberías Colocar sobre la frente la cáscara de una sandía o de un plátano madura, y fijarla con una gasa. Lo recomienda especialmente Rogelia de las Mercedes.
BELLA: para de una vez!
EDWARD: mira! Aquí dan la receta de testículos de mamut encebollados con puré de escarabajos! El mamut es fácil de encontrar, sobre todo los testículos, pero los escarabajos… no sé yo. Bien, ya tenemos cena. Quieres que nos hagamos la manicura en los pies la una a la otra? Me encanta el tono caca de elefante… (Comencé a gritar)

Mis parpados se abrieron de repente, y me encontré hiperventilando, con palpitaciones y completamente sudada. La luz de la mesilla de Edward estaba encendida y él me miraba preocupado –afortunadamente, sin rulos-. Suspiré de alivio.

BELLA: sólo ha sido una pesadilla
EDWARD: has tenido una pesadilla? (cogió una revista de su mesilla) Casimiro Engraciano dice que poner unas bolitas de anís dentro de la almohada ayuda.

Entonces vi la revista: con Belén Esteban en la portada y titulada PRONTO.









perdon, perdon, perdon! nunca me perdonaré haberle hecho esto a mi prometido, pero ese dia estaba loca perdida!!
todo empezó cuando le dije a mis amigas que leia el pronto y una cosa llego a la otra hasta que no se como me convencieron para hacer un relato de esto... y asi quedo xD
espero que os haya hecho reir tanto como a mi.
y no os asusteis, esto es una broma, y este no es el verdadero edward de ceguera xD

Tentación.





"Qué haces cuándo la única persona que te hace sentir viva... es la única que puede matarte?"


"Porque el amor, cuando no muere, mata.
Porque amores que matan, nunca mueren."
                ~Joaquín Sabina~