Mis Novelas.

Mis Novelas.

viernes, 21 de octubre de 2011

Tentación./ 11º Capítulo.





 Capítulo Once.



-Vas a hacer algo este fin de semana?
-No lo sé, por qué?- abrí los ojos, sorprendida.- Espera, espera, espera. Edward Masen, estas pidiéndome una cita? –no pude evitar sonreír. Me gustaba la idea. Sus pulsaciones siguieron en un nivel un poco desaforado. Ojala Jasper estuviera aquí, no quería que le diera un ataque al corazón, o una arritmia, o lo que fuera.-
-Bueno, es un poco pronto. En realidad te estoy pidiendo una visita turística.
-Una visita turística?- maldita sea. Su mente seguía en blanco. O este chico tenía una capacidad cerebral mínima que le impedía pensar, o yo no le podía leer la mente. La opción más normal era la segunda. Con lo fácil que hubiera sido distinguir sus intenciones habiéndole leído la mente! Que frustración!-
-Bueno, me gustaría conocer el pueblo. Por no perderme y esas cosas
-Ah! Quieres que te enseñe Forks?
-Exacto.
-No hay mucho que ver. Te bastaría una hora. Y eso contando con ver todo con todo detalle. Lo más guay, por así decirlo, seria La Push, la reserva de los Quileutes. –un lugar al que no podría llevarle porque los licántropos se abalanzarían sobre mí en cuanto me vieran, o me olieran.-
-Pero eso ya lo conozco! Vivo allí
-QUE!?-inspiré un poco de aire disimuladamente.

Si, en efecto olía un poco a licántropo. Como no lo había notado antes? Ah, me olvidaba. Sin saber aun la razón, mis sentidos se embutían cada vez que estaba cerca de Edward. Lo único que sentía cada vez que estaba cerca de él, era su genial efluvio y el de su sangre, que hacía que la garganta me ardiera, pero que podía soportar; y después, solamente me había fijado en sus ojos. Sus ojos verde esmeralda con largas pestañas negras. Edward se pasó una mano por su pelo de un extraño color cobrizo, nervioso.

-Que inconveniente hay?
-Yo… bueno, creía que solo vivían quileutes en la reserva.
-Sí. Pero mi abuelo era quileute.
-Oh, veo que tienes un árbol genealógico muy interesante-me forcé a adoptar un tono más relajado.

Los quileutes contaban leyendas-ciertas en su mayoría- sobre los vampiros –los fríos, los llamaban ellos. Podrían haberles llamado cubitos de hielo ya que estamos no?- entonces… Edward sabría que yo era un vampiro? No creía.
 Si no hubiera salido corriendo y gritando hacia la reserva dando la voz de aviso. Pero… los licántropos me habían encontrado en el bosque! Que hacían fuera de su territorio? No, imposible, él no sabía lo que era.-

-Puede. Aunque a mí no me lo parece. Entonces, que me dices?
-Bueno, podría llevarte después a Seattle, si lo deseas.-

Vale, realmente me estaba pasando. Lo estaba llevando lejos de Forks, y tenía miedo de no poder controlarme e hincarle los dientes en el cuello. Nunca me había pasado, ni siquiera siendo una neófita, pero mi cuerpo había cambiado tanto desde que había llegado Edward… no podría exponerlo a un peligro semejante.
Sus pulsaciones, que parecía que se habían relajado por un momento, volvieron a subir al compás de que su sonrisa se hacía más grande.

-Me encantaría, aunque no me atrevía a pedírtelo por no parecer un interesado. –bueno, Alice me avisaría si podría pasar algo, y si estoy consiguiendo hablar con él sin aguantar la respiración, podre pasar una tarde, o un día con el no?-



Edward...!! <3 <3
Espero que os guste el cap.!!

sábado, 15 de octubre de 2011

Tentación./ 10º Capítulo.









Capítulo Diez.






-Estoy segura de que me dirá que sí. Quien puede resistirse a una velada con Jessica Stanley? Es imposible. Además, así Mike vera lo que se pierde…- pensaba, muy segura de sí misma. Aunque en realidad se contradecía. Si nadie puede resistirse a una velada con Jessica Stanley, por que Mike newton si? Tal vez se lo recordaría alguna vez…- Que te parece quedar esta noche a las 8? Te enseñare todo el pueblo, porque no eres de aquí, verdad?
-No, soy de Chicago –respondió Edward con un tono que parecía… harto?-
-Pues que mejor oportunidad de conocer el pueblo en el que vives? Vamos, solo te costara una cena o una entrada de cine. –le sonrió y le guiñó un ojo. Será caradura! Le está pidiendo que la invite por llevarle a visitar un pueblo tan minúsculo como Forks! Si aquí ni un ciego se pierde!-
-Te lo agradezco de veras, Jessica. Pero estoy un poco atrasado en cuanto a los estudios y tengo que ponerme al día cuanto antes.
-No me digas más. Has quedado con Cullen para hacer los deberes no?- dijo irónica y muy fastidiada.-
-Con quien?
-Con Elisabeth Cullen, tu compañera de biología
-Ah! No. Aunque me gustaría. –Jessica abrió los ojos como platos mientras Edward sonreía. No pude evitar sonreír.-
-Imposible. Que puede tener esa tía rara, pálida y espeluznante que todos los tíos babean por ella?- babear, babear… no creo. Pero pensamientos poco decentes sí. Desde luego, podía tener canales guarros mentales todo el horario escolar, lástima que no me interese.- Edward, por favor! No te juntes con la chusma!

Vale, se había pasado tres pueblos. Y nadie mejor que yo para ponerla en vereda.
Chusma!? Me estaba llamando a mi chusma una tipa que se ha acostado con medio instituto y que intenta ligarse al chico nuevo para darle celos al chico más popular del instituto porque para él Jessica solo fue un lío de una noche? Esta chica necesitaba una buena dosis de miedo por cortesía de Elisabeth Cullen.
Me acerqué sigilosamente a las taquillas donde estaba teniendo lugar la conversación, pero, para mi sorpresa, la complexión de Edward, que a primera vista parecía liviana y de aspecto desgarbado, apretó los puños y se le notaron perfectamente los musculosos que eran sus brazos. Su cuerpo empezó a temblar tenuemente y pude ver en la mente de Jessica que Edward estaba apretando los dientes y sus preciosos ojos verde esmeralda ardían de una rabia deliciosa. También pude sentir el miedo en la mente de Jessica, como sus pulsaciones aumentaban de nivel, y como la adrenalina empezaba a correr por sus venas. Jessica tenía pensado echarse a correr en cuanto tuviera la mínima oportunidad.

-No te atrevas a insultarla delante de mí. –Dijo casi de un gruñido Edward.- Porque puede que no llegues a contarlo. Eres una hipócrita y una egocéntrica. Te crees que soy tan tonto de no darme cuenta de que intentas llevarme a la cama para darle celos a Mike? No te atrevas a insultar a Elisabeth, porque no le llegas ni a la suela de los zapatos. Y aquí la única chusma que hay eres tú y Lauren Mallory. Desaparece de mi vista ahora mismo. –Jessica salió corriendo de allí como alma que lleva el diablo.

Vaya, vaya. Menudo genio tenía Edward. Y que listo. Cualquiera diría que le hubiera estado leyendo la mente a Jessica.
Edward se apoyo contra su taquilla, apretó el puente de su nariz con dos dedos y tomó aire varias veces, supuse que para calmarse. Me acerque a él, apoyándome en la taquilla de su derecha.

-Gracias por defenderme.- le dije, sinceramente, con una pequeña sonrisa.-
-Buenos días Elisabeth. No hay de qué. –abrió los ojos y me miró.

Sonrió con una sonrisa torcida que, hubiera estado segura, si mi corazón latiera, estaría ahora a punto de darme un infarto. Le devolví una sonrisa intentando que no pareciera escalofriante. Escuché sus pulsaciones aumentar. Le habría asustado?

-Iba a defenderme ahora
-No te preocupes. A las personas como estas hay que pararles los pies y me he quedado de un a gusto que no veas.
-Me alegro. –sus pulsaciones volvieron a aumentar de nivel. Quería decirme algo importante.-
-Vas a hacer algo este fin de semana?








Chun, chun, chun... que buena/mala soy, eh?? que le dirá Elisabeth?
Bien, otra persona para mi lista negra: Jessica Stanley.
Edward, casate conmigo!! (¿?)