Soundtrack: Turning Page- Sleeping at Last. (Es la música que suena en el blog. Me gustaría que la escuchárais mientras leéis, y si se termina antes, volvedla a poner.)
Siento que debo agradecer a mi mente que guarde con tanto fervor y anhelo todas las sensaciones al estar junto a ti.
Si cierro los ojos, puedo sentir con total nitidez tus manos fuertes y cálidas a través de mi piel. Tu respiración acompasada impactando en mi nuca cuando te duermes. Tus brazos alrededor, pegándome a ti y haciéndome sentir segura. Lo que te cuesta levantarte por las mañanas…los días de semana. El modo que tienes de despertarme los fines de semana, con besos de alas de mariposa por toda la extensión de mi cuello y mi rostro; y como comienzas a reírte cuando ves mi mirada legañosa. La manía que tienes de entrar en el baño cuando me estoy duchando para afeitarte, y que aunque te grite tapándome con la cortina de la ducha, tú hagas oídos sordos, y que un rato después vengas con restos de espuma de afeitado hacia mí preguntándome con voz de troll “me das un besito?” y que te rías al ver mi cara de cabreo.
Todavía sonrío al recordar cómo tu rostro se ilumina cuando hablas de tus queridas ciencias. Y sigo ruborizándome cuando observo tu rostro al leer lo que escribo, o cuando leo, puesto que tienes una expresión de absoluta concentración (se te forma una pequeña arruga entre ceja y ceja) y tus ojos comienzan a brillar tenuemente con admiración.
Recuerdo y siento con total exactitud el sabor de tus besos, la manera dulce y única en la que se mueven tus labios sobre los míos; tus ojos oscuros que mirándome con tanta intensidad me hacen perder la noción de todo lo que pasa alrededor. El tacto suave de tu cabello entre mis dedos. Tu sonrisa perenne y las arruguitas que se te forman en la comisura de los ojos. El sonido contagioso de tu risa. Las fracciones de tu rostro. Las líneas de tu pecho, abdomen y espalda. El tatuaje de tu pelvis…
He esperado cientos de años, pero esperaría un millón más por ti.
Nada me preparó para el privilegio que supondría ser tuya.
Nada me preparó para el privilegio que supondría ser tuya.
Si tan sólo hubiera sentido el calor dentro de tu toque, si tan sólo hubiera visto cómo sonríes cuándo me sonrojo, o como curvas tu labio cuando te concentras lo suficiente, hubiera sabido para lo que he vivido todo este tiempo.
Tu amor es mi vuelta de página, donde sólo las palabras dulces permanecen.
Cada beso es una línea cursiva, cada toque es una frase redefinida.
Me he rendido a lo que he sido por lo que tú eres.
Porque nada me hace más fuerte que tu frágil corazón.
Si tan sólo hubiera sentido lo que se siente al ser tuya, hubiera sabido por qué he vivido todo este tiempo. Para lo que he vivido.
Estamos atados por la historia que debemos contar.
Cuando te vi, bueno, supe que la contaríamos bien. Con un suspiro podemos domar los mares tempestuosos.
Como una pluma que pone a reinos de rodillas.
-Cariño, es la hora..- Me sobresalto al escuchar la voz de mi madre entrando en la habitación.- Hasta en estos momentos escribes? Eres de lo que no hay.
-No me digas nada, mamá. Seguro que Tristán está haciendo ecuaciones.- Reímos.
-Tengo entendido que está muy nervioso. Tanto como tú, podría decirse?- Asiento.- No te preocupes. Tu padre está esperándote fuera. Cuando estés preparada sal.
Mi madre retoca por última vez el peinado y alisa las arrugas inexistentes del vestido.
El bolígrafo se desliza por el papel, escribiendo una frase que termina esta etapa y comienza otra.
Tomo aire, mi padre me sonríe para infundirme ánimo. Susurra “no te preocupes mi golondrina, estoy aquí contigo.”
Los primeros acordes del Canon de Pachelbel suenan en la estancia y mis pies comienzan a moverse.
Te veo al final del pasillo, vestido con traje y nervioso. Nuestras miradas se cruzan. Una sonrisa radiante se dibuja en tu rostro. Siento como una tímida aparece en el mío y siento que estoy tomando la decisión más correcta de toda mi vida.
Y allí, en mi diario, en nuestra historia, escrito con tinta negra y con mi extraña caligrafía puede leerse:
Deus ex machina.
Bueno, y aquí está el final. Siento un nudo en el estómago, igual que cuando escribí la última frase... Esta es una de mis parejas preferidas de las que he escrito. Me he reído mucho con ellas, y también he plasmado muchas de mis ideas de lo que me gustaría que fuera mi historia de amor... en fin, dejad de reíros, malvadas. xD
El texto que parece un poema es mi traducción de la canción (a lo mejor no está muy bien, pero bueno... lo hice sin Google! xD)
Espero que os haya gustado tanto leerlo como a mí escribirlo, y que os haya dado esperanzas de que el verdadero amor existe, y que puede darse entre personas muy diferentes.
Si tenéis alguna pregunta acerca de los personajes, podéis ponerlas en los comentarios y yo les preguntaré a ellos (nos llevamos muy bien xDD)
Gracias por haber estado ahí.
PD: Tentación vuelve! El siguiente capítulo será el próximo de Tentación. :)












