Capítulo Treinta y Dos: Victoria (1ª parte)
Victoria llegó al día siguiente, y en cuanto perdió a Edward de vista esta fue su bienvenida:
VICTORIA: sé que Edward te gusta, pero él será mío. Y no intentes echarme fuera, porque tú no eres nadie en esta casa y yo me agarrare con uñas y dientes para irme cuando a mi me dé la gana. Entendido mocosa?
BELLA: mide tus palabras victoria. No te confíes
VICTORIA: aplícate el cuento
[Fin Flash Back]
[Flash Back]
Algunas semanas después, estaba yo en casa cuando de repente vi a James y a Victoria hablando:
VICTORIA: tenías que asustarla, no tirártela! No vales ni para controlar tus instintos imbécil!
JAMES: yo hago lo que me da la gana, y tú no eres nadie para impedírmelo!
VICTORIA: aquí hay mucho dinero en juego, James! Somos socios, y si uno falla el otro también!
JAMES: (suspira) tienes razón, cariño, lo siento
VICTORIA: (se sonroja y sonríe) me encanta cuando me llamas eso…
JAMES: podrías venir esta noche?
VICTORIA: claro
JAMES: trae el conjunto negro, ese que casi no tapa
VICTORIA: uuuh, hoy estamos salvajes no?
Ya no quise escuchar más o tendría pesadillas, bueno, otras más de las que tenía ahora. Tenía suficiente para echarla de casa. Edward era tan buena persona que a veces era idiota.
[Fin Flash Back]
