Mis Novelas.

Mis Novelas.

martes, 3 de enero de 2012

Lluvia.







Llueve. Las aceras están mojadas. La lluvia moja mi rostro. Mis zapatos chapotean en los pequeños charcos de la calle. Las gotas de lluvia resbalan por mi flequillo hasta posarse en mi nariz. El vaho de mi respiración desacompasada se entremezcla con la humedad del ambiente de las frías calles de Trafalgar Square. Es Nochevieja. No hay nadie por las calles. Todos los habitantes cenan con su familia mientras yo camino bajo el incesante manto de lluvia de esta fría avenida de Londres. Su rostro no se va de mi mente, el recuerdo de su sonrisa todavía acelera mi corazón y el de sus caricias me produce escalofríos, que no tienen nada que ver con el frío o el miedo. Otra vez. Mi memoria sigue negándose a borrarlo. Las lágrimas calientes surcan mis mejillas de nuevo, entremezclándose con las gotas de lluvia. Llueve. El Big Ben se dibuja ante mis ojos, mi lugar favorito de todo Londres. Cierro los ojos.

Llueve.

-Elizabeth…- Suspira alguien. Mis ojos se abren de golpe. Imposible. Su voz. Giro mi cuerpo, temerosa. Dejo de respirar por unos instantes al contemplar sus ojos verdes.
-Ed…Edward?- pregunto con el poco aire que queda en mis pulmones. Mis manos tiemblan mientras mi corazón acelera.

Él se acerca. Las gotas de lluvia se precipitan de las puntas de su pelo cobrizo para deslizarse por sus pómulos, su nariz y sus mejillas hasta perderse en sus labios.
Llega hasta mí. Aparta el pelo mojado de mi cara. Repasa con sus dedos largos de pianista mis ojeras y el contorno de mis labios. Acaricia mis mejillas y aparta las gotas de lluvia de éstas con sus labios.

Mis neuronas intentan hacer sinapsis, de modo que el cerebro de Elizabeth no está disponible en estos momentos. Inténtelo de nuevo más tarde.

 
-Lo siento.- susurra en mi oído.- Nunca debí irme.
-Volverás a irte.-dije con voz rota.- Y es lo que debes hacer.- Sentí el picor familiar de las lágrimas en mis ojos.
-No. No volveré a dejarte. He conseguido plaza en la facultad aquí. Contigo.
-Pero… y tus padres?- Sonríe.
-Les dije que si me habían enviado aquí a terminar el instituto, que me dejaran terminar la universidad…
-Volverás a irte de todos modos. Solamente prorrogarás el dolor por unos años.- interrumpió mi yo realista.
-…y mi existencia. Junto a la mujer a la que amo. Fuera donde fuera el lugar. En el hospital de mi padre hay trabajo para los dos. Piensa abrir uno aquí.- Continuó. Mis ojos se abrieron desmesuradamente, para diversión de Edward.
-Entonces…
-Entonces calla.-

Rozó sus labios contra los míos con suavidad. Presionó un poco para después empezar a besarme. No tardé en responder.
Mis dedos se enredaron en su pelo como antaño. Otras veces, mis manos recorrían su rostro de arcángel, memorizando sus rasgos que tanto conocía, al igual que él hacía conmigo.
Sus labios sabían a lluvia. Sus besos, a pasión, ternura, añoranza, amor incondicional. Una promesa: juntos por toda la eternidad.

-Te amo.- dijimos a la vez. Nuestras palabras las silenciaron el sonido de los fuegos artificiales anunciando el nuevo año.
Llueve.
Nunca como hasta ese día me había gustado tanto la lluvia.






Em... perdón por la cursilada. 
Cuando me puse delante del ordenador, lo primero que iba a escribir era un suicidio... y me quedó esto xDD (<-- mi mente es rara...)
Espero que os guste y que no pukeéis rainbows xD

lunes, 2 de enero de 2012

Tentación./ 22º Capítulo.




Capítulo Veintidós.


-Qué sabéis de la familia Cullen?- pregunto Edward. Me tensé.-
-Poca cosa.- respondió Ben.- No tienen mucha vida social. La que más tiene es Elisabeth.
-No me quiero ni imaginar cómo serán los otros. Si ya Elisabeth es antisocial...-dijo Mike. La mirada feroz y el gruñido de Edward lo callaron.-
-Puede que sean agradables. -intervino Angela, intentando calmar los ánimos.- Seguro que Elisabeth es muy agradable, solo que seguramente es tímida.
-Hay métodos y psicólogos que ayudan a superar la timidez. -replicó Mike en tono mordaz- Seguramente por eso no se acerco a mí. -pensó- Pero si es cierto lo que dijo Masen, por que se acercaría a él?- se creía el ombligo del mundo. Tal vez el que tuviera que ir a un profesional era él.-
-Tampoco nadie del instituto ha hecho nada para integrarla. -repuso Angela. Esta chica cada día me caía mejor.- Y cuando Edward lo intentó casi lo atacáis. -Edward parece un buen chico. Tal vez debería seguir su ejemplo y mis palabras e intentar integrarla. Seguro que lo ha pasado mal todo este tiempo sola. Pensó Angela amablemente.-
-La verdad, Angela, es que tienes razón-coincidió Ben
-Tiene hermanos?- preguntó Edward impaciente. Se habían salido del tema de conversación.-
-Más o menos- respondió Mike
-A qué te refieres con más o menos?
-Realmente no sabes la historia?- preguntó Mike incrédulo.-
-Perdón por no ser seguidor de Corazón de Forks- respondió Edward irónicamente-
-Los Cullen llegaron de Alaska hará aproximadamente un año. -comenzó a relatar Ben. Edward lo escuchaba atentamente.- el doctor Cullen, Carlisle, creo que se llama, se casó con Esme. Ella no puede tener hijos, así que adoptaron a Elisabeth, a Alice, a Emmett y a los mellizos Rosalie y Jasper Hale.-
-Y por qué sólo esta Elisabeth en el instituto?-inquirió Edward.
-Todos sus demás hermanos son mayores que ella, y creo que todos están en diversas universidades
-Vaya. Y si Elisabeth es tan poco sociable como decís, como sabéis toda la historia?
-Hay muchas chismosas en el pueblo. -dijo en tono despectivo Mike.- A qué viene todo este interés por Cullen? Le interesa, acaso? -pensó. Me hubiera encantado que se lo hubiera preguntado. Saldría de dudas.- Alguna pregunta más, Edward?- inquirió en tono de irónica cortesía
-Me parece que no
-Edward, podemos hablar a solas un momento?- preguntó Mike.-Te voy a enseñar quien manda aquí. Nuevo estúpido.- mi boca se llenó de ponzoña y mis músculos se tensaron para saltar. Quería aplastar el cráneo de Newton. Y después unirlo junto al de Jessica Stanley y ponerlos en una exposición con el nombre: “personas más odiosas del instituto Forks”. Tal vez añadiera el de Lauren Mallory...-
-Claro.- Edward se levantó de su asiento y siguió a Mike hasta la linde del bosque, donde nadie podía escucharlos. Excepto yo, claro.- Qué quieres, Mike?





Estúpido Mike...¬¬

Bueno, espero que os guste y comentarios ;)