Mis Novelas.

Mis Novelas.

martes, 13 de diciembre de 2011

Tentación./ 19º Capítulo.



Capítulo Diecinueve.




Me estremecí al recordar lo que había venido después. Mejor dicho, me estremecí al recordar la quemazón de mi transformación. Abracé a Esme.
-Gracias- le dije
-Siempre has sido especial, Elizabeth, nunca lo olvides.-dijo Esme antes de salir de mi habitación.
Me levanté y me apoyé en el marco de una de las ventanas de mi habitación, mirando a la luna, llena esta noche.
Un suave toque de nudillos en la puerta de mi cuarto me devolvió al presente.
-Adelante- dije. Esta vez el que entraba era Carlisle, mi padre en más de un efecto. Ya que había sido mi creador y además era mi padre a efectos prácticos.-
-Buenas noches, Elisabeth.- me dijo con una sonrisa
-Buenas noches- le sonreí. Era imposible sentirse incomodo o enfadarse con Carlisle. Era como mirar al sol. Y al verle lo último que piensas es que sea un vampiro. Su rostro angelical y amable, junto con sus cabellos dorados, te hacían pensar en un ángel.-
-Tu madre ha vuelto a atormentarte con ese recuerdo?
-No me atormenta. A fin de cuentas, es el único recuerdo que tengo de humana, a pesar de que sea de una memoria ajena –sonrió con tristeza y se encamino hasta ponerse a mi lado
-Hace una noche esplendida, verdad?- dijo Carlisle, intentando cambiar de tema. No quería leerle los pensamientos. No me gustaba leerles la mente  a mi familia. Sentía que estaba invadiendo su intimidad.-
-Sí, curiosamente es lo más bonito de Forks. Y teniendo en cuenta que es el lugar donde habitan los vampiros es un poco casualidad no? –rió con una sonrisa suave y musical.-
-Sí. La verdad, parece que este sitio este hecho a la medida para nosotros.
-Carlisle, que pasa? Que es de lo que realmente quieres hablar? –Tomó un trago de aire-
-Alice nos ha contado lo que vas a hacer este sábado…
-Como no –dije poniendo los ojos en blanco-
-…y de que estas preocupada por lo que pueda suceder
-Ajá
-No va a suceder absolutamente nada
-Todos tenéis una descomunal confianza en mí que no creo merecer
-Elisabeth, nunca has fallado, no sientes diferencia entre la sangre humana y la animal… de hecho, ni siquiera parece que sientas la sed. De neófita tampoco estabas sedienta. Que es lo que puede ir mal?
-Pues que si siento sed con la sangre de Edward Masen. Como diría Aro: il tuo cantante
-Elisabeth, nadie va a echarte nada en cara
-Eso ya lo sé. Lo que no quiero es hacerle daño a él. No quiero matarle
-Tu madre y tu ya habéis hablado de esto. Siempre has sido muy negativa y un poco insegura. Si no te atreves, cancela la excursión. Y si te atreves, que es lo que deberías; si tienes miedo de no poder controlarte, llama a alguno de tus hermanos y lo llevara a su casa
-No puedo
-No confías en tus hermanos? –sentí el dolor y la decepción en su mente. Negué con la cabeza- Puedo entender que tengas reservas con Jasper, pero Rosalie sabes que tiene un buen historial. O siempre puedes intentar llamarme a mí. Tal vez pueda escabullirme un momento del hospital
-No es eso. Confío en mis hermanos, pero es por protegerlos a ellos. –note la confusión en su rostro. Tomé aire- Edward… vive en… La Push.


Perdón por la tardanza, pero estoy con mal de amores.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Tentación./ 18º Capítulo.





La primera imagen es de:      http://que-oveja-tan-estupida.blogspot.com/



Capítulo Dieciocho.



-No. Puedo sentarme?- me preguntó, señalando el sofá.-
-Claro.- me aparté un poco, dejándole sitio.-
-Hace mucho tiempo que no hablamos.- dijo cuando se sentó a mi lado, y me puso una mano en mi rodilla.- Debes estar pasando momentos muy malos y no hemos podido tener ni un momento a solas. –empezó a acariciarme el pelo con ternura.- que te pasa, Elisabeth?
-Estoy muy confundida.
-Por Edward?
-Si.- suspiré.- Alice ha visto algo?
-No. Por que estas tan preocupada?
-Tengo miedo de hacerle daño. Ya sea directa o indirectamente.
-Elisabeth, no le vas a hacer daño
-No estoy tan segura de eso. Es la primera vez que siento realmente sed por alguien. No he tenido las sensaciones para poder acostumbrarme y manejarlas.
-Has pasado la prueba de fuego.-la miré, confundida.- La primera vez que oliste su sangre no estabas preparada para ello, y, sin embargo, aguantaste e incluso hablaste con él. No tiene por que pasar nada. Nadie te va a juzgar.
-Ya sé que no me vais a juzgar, pero sigo sin entender el motivo de mi preocupación. Acaso tengo miedo de estar perdiendo mi autocontrol o…?
-Sentirás un profundo dolor emocional e incluso físico no? –no podría haberme expresado mejor. Asentí.- Jasper y Carlisle me han dicho que no te presionara, pero… Elizabeth, por que sigues negando que tu alma gemela te ha llegado?
-Esme, por favor, otra vez no…
-Está bien, está bien. Pero tú misma me estás dando la razón. Cambiemos un poco de tema. A que te refieres con hacerle daño indirectamente?
-Estoy mezclándolo en nuestro mundo y no sé cómo hacer para pararlo. Aro ha vuelto a llamarme.
-Lo sabemos. Alice nos lo ha contado.
-No sé qué hacer para que Aro deje de interesarse por él. Espera que lo mate?- me estremecí ante la idea. Por un momento, la visión de Alice volvió a mi mente.-
-No creo que sea eso exactamente. Sé que harás lo correcto. Eres una buena persona. Carlisle y yo lo supimos en el momento en que te encontramos. –el recuerdo vino a su mente.

[Flash Back Esme]


-Carlisle, que está pasando?- le pregunté aunque creía saber la respuesta.-
-Un vampiro, ha estado por aquí. Hay alguien aun vivo dentro.

Seguíamos corriendo como sombras por las oscuras calles de Phoenix, también llamada el Valle del Sol. Entonces en una casa medio calcinada, escuchamos a una persona respirar violentamente. Entramos, después de asegurarnos de que no había nadie. Entonces, la vimos. Una chiquilla de diecisiete años, más o menos, estaba sentada en el suelo, con las piernas rodeadas por sus brazos. Estaba llena de ceniza, con el pelo totalmente despeinado, y miraba a un punto fijo, sin pestañear, mientras emitía pequeños sollozos. Tenía los ojos de un peculiar marrón achocolatado. Y estaba muy pálida. Demasiado para vivir en Phoenix.
-Carlisle…- le llamé casi en un susurro. Aquella chiquilla había despertado mi instinto maternal, apagado durante tantos años después de haber perdido a mi bebé. Podía ver en su asustada cara la bondad.- que le pasa?
-Está en estado de shock. Voy a investigar que ha pasado. Esme, intenta calmarla a ver si puedes sonsacarle algo. –Carlisle se alejó corriendo, y yo me acerqué a la pobre chica.-
-Hola.- la saludé casi en un susurro, mientras le apartaba el pelo sudado de la cara.- Puedes hablar? –sus ojos marrones se fijaron en mi. Sonreí un poco para infundirle ánimo. Ella hizo una mueca intentando sonreírme. Intentaba ser amable.- Cómo te llamas? –intentó contestarme, pero empezó a hiperventilar y a tiritar. –Tranquila, cariño, tranquilízate.- le acaricie la oscura melena enredada intentando calmarla. Instantes después, Carlisle apareció consternado. –Que ha pasado?-le pregunté preocupada-
-Sus padres, han muerto- dijo con cara de consternación. Odiaba ver a personas muertas por nada. Igual que yo.-
-Sabes la causa?- pregunte, aunque ya sabía la respuesta-
-Un vampiro. Ha venido, los ha matado y ha intentado quemarlo. Quería dejar a la chiquilla para después. –frunció los labios, intentando contener un estremecimiento. Él lo consiguió. Yo no.- Has descubierto algo?
-No. En cuanto le pregunté cómo se llamaba empezó a tiritar y a hiperventilar.
-Que haremos con ella ahora?- sabía que era una decisión difícil para él. Odiaba matar, al igual que yo
-Carlisle, no puedes matarla!- exclame horrorizada. La abracé con gesto protector. La pobre muchacha empezó a sollozar y yo intente calmarla.-
-Pero Esme, y si sabe algo?
-Conviértela. Así por fin seremos una familia completa. –frunció el ceño- Está sola, su familia acaba de morir y está en estado de shock. Además, ese vampiro podría volver a por ella. Soportarías ese cargo en tu conciencia?
-Pero Esme, no sabemos cómo es ella…
-Carlisle, no ves la bondad en su rostro? Hay algo especial en ella, estoy segura. Carlisle, la quiero. –mi marido suspiró-
-Está bien. –sonreí. El me sonrió en respuesta y se arrodillo en el suelo, al lado de la muchacha.- Voy a salvarte. Va a dolerte, pero es más seguro que no grites. Dentro de unas horas todo habrá acabado y te lo explicaré todo. –le susurró al oído. Le apartó el pelo del cuello y le mordió.-

[Fin Flash Back Esme]



Odio mi ordenador, la pantalla no para de bailar... ¬¬
Espero que os guste saber un poco más del pasado de Elisabeth :)
Esme es tan maja...